Nos faltan 43

Nos faltan 43

lunes, 29 de diciembre de 2014

Confianza pura confianza....

Para habitar la confianza permanente... sólo una consideración sistemática y atenta en cada situación...

No creerle más a sujetos que en los hechos actúen policialmente. No quiero decir despreciar, no queremos ser jueces, u otros policías, sólo no creerles más, porque no queremos seguir siendo engañados, porque da mucha hueva malograr la propia fuerza reponiéndose de las desilusiones, las desilusiones son chidas, nos estrellan contra nuestra querida tierra, pero no necesitamos más choques provocados por nuestra incapacidad de decir un NO rotundo en nuestra mente a ciertos escenarios planteados desde el miedo y la desconfianza, en la que habita la personalidad policial.

Se trata de no aceptar más justificaciones para golpear y encarcelar, física o simbólicamente a nadie. Se trata de ser honestos con la premisa de la responsabilidad circunstancial compartida, porque compartimos contexto, conductas, fetiches, vicios, que hacen más culero al ojete, y más pendejo al sensible. Al ojete que le gusta señalar a los demás por la pobreza de su existencia ética, estética, política y moral, y al pendejo que se deja guiar por esos ojetes.

Se trata de declarar que haremos un enérgico progreso hacia el lugar al que queremos ir, y no hacer depender de nadie esa batalla. Si la circunstancia parece obstaculizarnos, es porque no hemos comprendido la circunstancia,  honestamente…

Vemos que las cosas van mal en el planeta y en secreto desearíamos que todo cambiara sin necesidad de que nosotros cambiáramos, nos gusta o nos disgusta lo que somos y no hemos entendido de que no importa si nos gusta o no, hay que tomar decisiones y tienen que ser mejores de las que hemos venido tomando, hay que cambiar, por si vemos que la situación está en focos rojos, o por si vemos que la situación se torna favorable, o por si no vemos un carajo… hay que cambiar… dejar de estar como estamos. Cambiar esta nuestra casa, cambiarla por cambiar nomás…como dice la Negra.

¿Quienes son los que actúan policialmente? Los que quieren que nada cambie, que los marginados sigan siendo los marginados, los ricos sigan siendo los ricos, los pobres sigan siendo los pobres, los delincuentes sigan siendo los delincuentes. Quieren que nada se les mueva, quieren mandar, quieren dominar, quieren señalar, estigmatizar, quieren vivir su ilusión… quieren el control.


A la pinche chingada con ellos… hasta que cambien, hasta que abandonen su instrucción policial, que ya sabemos de dónde viene… oh gran Capital!

vuelo...

Más libre puedo ser,
Si dejo entrar lo que hay,
En el fondo de esta barriga,
De esta piedra sin espacio,
Poros de pies sin huesos,
Lágrimas brujas que no caen,
Magias inciertas,
Verdes funestas,
Lánguidas torpezas desiertas,
Vendrán sacudiéndose,
Devorándose,
Para entrar sin piedad,
Sin permiso,
En los fatigados ojos,
De quienes ven lo de siempre,
tatuarse con sus espinas,
sus parcas y  mondadientes,
sin mayor gracia,
ni vuelo,
como ángeles del desconsuelo,
andan y ocupan espacios,
que si bien no son de nadie,
pueden esperar ser de nuevo,
el asiento de ese instante,

en el que siento que vuelo.

martes, 11 de noviembre de 2014

La normalidad es guerra.

La quema de la puerta de Palacio Nacional fue una acción coordinada de la gente y su genuina furia por derrumbar  al aparato directamente responsable de la desaparición de los 43 normalistas y de miles más de los que no se sabe aun casi nada. Que el acto lo hayan provocado infiltrados del gobierno, que ellos mismos hayan calculado que la situación da para incendiar el palacio nacional, sólo puede señalarnos el hecho mismo de que el gobierno habrá de provocar en lo subsecuente los escenarios de su propia destrucción. El Narco- Estado agoniza…
                                            
La noche del sábado, había personas ahí, de diversas orientaciones políticas, con vidas distintas, con contextos muy heterogéneos en lo cotidiano; hubo personas ahí tomando decisiones, en función de varios clamores que apuntan en varias direcciones, el clamor de justicia, el clamor de una libertad que se ve amenazada, el clamor de una dignidad humana que no quiere dejarse avasallar, el clamor de un cambio en el rumbo de los acontecimientos, la búsqueda de una ruptura que vuelva más accesible a la esperanza, el alumbramiento de un futuro que no esté descuartizado.
Los hechos históricos rebasan cualquier voluntad, la del individuo, la del grupo, la de la multitud, la de un pueblo… las condiciones objetivas del caso ya han vuelto evidente que cualquier interpretación de aquellas condiciones no detendrá el curso de los acontecimientos, esa es la naturaleza de la historia, por lo tanto, ante lo sucedido nos queda comprender el ¿por qué?, sólo después estaremos en condiciones de emitir un juicio que nos conduzca al constante, inevitable y natural replanteamiento de nuestra posición personal frente a lo sucedido y a su consecuencia práctica, la dirección de nuestra actividad en lo posterior, nuestro deber frente a aquellxs que se exponen en representación de sí mismxs y de una identidad que hoy nos aglutina, la identidad de los miles de desparecidos de este país…y nuestro deber frente a aquellxs que sólo desean aprovecharse de esta situación.

Lo que sucedió la noche del sábado en el Zócalo capitalino tiene como actores, para un amplio sector de la población que cuenta con algún elemento informativo para construir una lectura propia de la cuestión, tanto a la parte acusada de estar provocando la violencia, representada en los policías encubiertos que incitan a quemar la puerta, como a la parte que solemos reivindicar como la resistencia legítima a esa violencia, representada en la figura de los manifestantes que legítimamente acudieron a expresar su repudio a la administración genocida encabezada por EPN. Se dice de los primeros, en general, “…son individuos con órdenes directas de arriba de incitar a la violencia”, cumplen una función de irrupción y desarticulación de las formas “pacíficas” que se plantea el movimiento como las opciones para estructurar la resistencia, pienso… ¿el movimiento se plantea la movilización pacífica como método único? Habría que aceptar, con el contundente ejemplo de las acciones emprendidas por los compañeros normalistas en Guerrero que esto no es así… La pacífica, es una forma particular de articular acciones al interior del movimiento, y en general requiere para existir un contexto con algún grado de tolerancia por parte del poder establecido, un margen para la acción política pública en el marco de ciertas garantías para el libre ejercicio de la resistencia o de la aceptación las condiciones de nuestro país, según nos oriente el buen criterio … Consideremos que tales condiciones no existen más, que en el diminuto centro que resguarda “la razón pacífica” de los embates de la “barbarie periférica”, ya han comenzado las detenciones arbitrarias, la imputación de delitos sin ningún fundamento, y que a esto se suma, la violencia urbana cotidiana, el secuestro, el robo, la extorción, la trata de personas, la corrupción de funcionarios y demás embates cotidianos delineados por el horror que nos causa, la completa ausencia de información confiable sobre las características específicas, con las que se manifiesta la problemática actual en cada región de la unidad política y territorial a la que nombramos  México, nuestro país, por el horror que causa la ignorancia, para decirlo bien.

Tal incertidumbre nos invita a resguardarnos en nuestra normalidad y a acurrucarnos en un discurso que nos conforte, obviamente vemos ventajas en permanecer mediante la  frágil o audaz organización de un discurso, en nuestras zonas protegidas, -nuestras zonas mentales y físicas- aún cuando la descomposición del tejido que da sustento a la posibilidad nuestra vida  pacífica en esta zona, esté completamente destrozado, es así, el centro económico del poder establecido es nuestra ciudad y ella depende directamente de la riqueza que los pueblos generan en todas las regiones del país y que hoy,  para llegar hasta aquí, está requiriendo del uso de un tipo de violencia que ha degradado hasta la médula la vida social en todas las regiones, a tal punto que las salidas pacíficas al conflicto, parecen hoy canceladas.

Esto no quiere decir que la acción pacífica no tenga lugar en otros contextos de esta misma guerra, pero sí que la acción no pacífica debe ser considerada en su justa dimensión, en su coyuntura o contexto específico. La violencia que hoy emplean los estudiantes, las autodefensas, y todas las comunidades que se alzan frente a las fuerzas del narco-Estado, es completamente distinta de la ejercida por éste para mantener el clima de pánico entre la población y así asegurar la libre implementación de sus reformas, de su robo, de su impunidad. No es lo mismo la violencia objetivada de una acción directa organizada , que la violencia que desata la acción irreflexiva y aislada de sujetos presos del miedo, sometidos a una orden que no comprenden y de la cual no reconocen posibles consecuencias,                  

La acción irreflexiva y aislada se distingue por su despropósito social, una acción de este tipo no cabe en este movimiento, y no por cuestiones morales, sino por cuestiones que nos remiten a la propia naturaleza de este momento histórico, una acción de este tipo, no nos moviliza y es fácilmente distinguible, la torpeza del narco-estado es inmensa. Las acciones de este tipo no sirven más que a los intereses de quienes quieren que nada pase, que en este caso son los autómatas que están dominados por el miedo a tal punto, que se pasan el día reciclando justificaciones para dar sentido a su “actividad pacifista”, que se traduce, en un contexto de devastación y despojo, en una actividad sumamente violenta, una actividad que no contribuye más que a la reproducción del modelo civilizatorio en los términos que la razón dominante demanda, que se manifiesta en el profundo deseo de regresar a la normalidad. La razón del terror es la razón de la normalidad a toda costa, la parálisis normalizada, normalidad que nos condena a reírnos de nuestra degradación ética, de nuestra perversidad, de nuestra dictadura perfecta. Normalidad que nos condena a saber que así como vamos, no vamos a ninguna parte y aún así seguir deseándola.
La quema de la puerta del Palacio Nacional, puede representar el inicio del fin de la normalidad obligada, no cometamos el error  de confundir los actos de la voluntad, con los actos del poder, los actos de personas hartas y valientes, con los actos del Estado para reproducir su lógica terrorista. Del reconocimiento de esa distinción depende directamente la posibilidad de mantener la unión de un movimiento que corre el riesgo de ser dividido y diluido de nueva cuenta por las estrategias mediáticas del Estado genocida, como tantas veces antes ha sucedido.
¿De qué dependerá esta posibilidad de seguir unidos? Nuestra confianza en este movimiento de resistencia, debe fundarse en la aceptación de la autonomía de la acción con la que cuenta cada individuo, y del acompañamiento y respaldo de todas aquellas acciones que tengan como objetivo, debilitar material y simbólicamente el discurso hegemónico y construir situaciones donde la recuperación de ciertos espacios ocupados por el poder se vuelvan factibles, desde los territorios y sus recursos en juego, hasta los edificios desde donde los siervos del terror despachan, como el Palacio  Nacional.

Está claro, que aun habiendo conseguido tomar simbólicamente el Palacio, al cabo de un tiempo, las fuerzas del Estado hubieran acudido a su recuperación con su habitual lujo de brutalidad, que los costos hubieran sido cualitativamente distintos, y estaríamos hablando de otras repercusiones, quizá más lamentables aún.
No creo que el día de hoy, alguien piense que un hecho como el del sábado vaya a resolver nuestro problema como nación, ni mucho menos,
la autonomía de la acción requiere considerar minuciosamente el margen de la propia libertad en relación a la libertad de terceros, fundamento de su efectividad real, -fundamento de una autonomía personal, comunitaria y nacional realmente funcional, la persona o grupo que ejerce su autonomía con conciencia busca siempre la unidad de la teoría y la acción, en ese sentido, una responsabilidad  total con la situación. Una autonomía autoconsciente se desmarca por sí sola de cualquier infamia o falsedad, y es por esa facultad de la acción autónoma que podemos distinguir entre la gente que actuamos en función de un genuino impulso transformador, y la gente que nos es mandada por el Estado para provocarnos. Porque aquel que está ahí por ordenes exteriores, no será capaz de defender con su palabra y su presencia los intereses que hoy nos convocan. Así que las etiquetas tan socorridas de vándalos, provocadores e infiltrados con los que fácilmente se hace tabla raza de las personas involucradas en este hecho, deben ser puestas con nombre y apellido, o sólo contribuirán  al sospechosismo, a la falta de confianza y a la desintegración del cuerpo que hoy defiende su integridad arriesgando su propia vida y su propia libertad. Es muy fácil señalar desde la comodidad del no lugar, de la no situación. Desde ahí, claro que todos podemos ser muy objetivos y analizar con detenimiento las formas más adecuadas de acción directa, pero hace falta estar ahí y estar harto de vivir aterrorizado por tu gobierno, para tomar parte en una acción de ese tipo, hace falta valor para coordinarse en el momento con otros para defenderse de la embestida de los amables granaderos, aún cuando corras el riesgo de que los mismos que dicen estar a favor de tu causa, se desgarren las vestiduras por tu decisión, y pasen más tiempo discutiendo y polemizando sobre lo inapropiado de tu accionar, que planificando una organización tal que nos permita generar acciones que tomen en cuenta los intereses de todas las partes involucradas en la circunstancia actual del país, para el deslinde de responsabilidades y para la construcción de un nuevo escenario, donde la paz sea real y no esta normalidad inconsciente a la que aspiran los que se perciben a sí mismos como intocables. Ante la torpe  reacción del Estado frente a este hecho y todos los que han venido sucediéndose para colocarnos en esta triste y desolada realidad nacional,  es nuestro deber declarar nuestra  solidaridad con toda acción que tenga en su espíritu la liberación de este pueblo, de estas multitudes nuestras, que desean avanzar unidas en la búsqueda de nuestrxs desaparecidxs y en la reparación del daño que esta violencia de Estado está provocando en todos los niveles de nuestra vida social.



La infiltrada en esta historia, es la verdad.

La infiltrada en esta historia, es la verdad.


Se dice que lo ocurrido en la puerta de Palacio Nacional la noche del sábado 8 de noviembre del año en curso, fue motivado por la infiltración, y concuerdo…, se están infiltrando en esta mentira que hoy conocemos mejor como El Narco-Estado  los escenarios que terminarán por demoler su poder sobre nosotros. Es interesante como en este proceso en el que se desnuda su naturaleza irracional, cínica y terrorista, cada acción de su parte no puede sino hacer más evidente el punto: El Narco-Estado se está derrumbando, material y simbólicamente. Basta con ver al funcionario borracho encargado del operativo en Palacio Nacional y sus para nada discretos elementos de choque, que estuvieron ante las cámaras llamando a la gente a que participara de esa acción, manipulando la circunstancia para despertar el viejo fantasma de otras veces, que terminaba por desmovilizar a la gente que genuinamente lucha por sus derechos fundamentales.
Hoy, ese recurso se les terminó, junto con toda credibilidad que pudieron arrebatar a golpe de mañas y mentiras en estos últimos años.
Su farsa se desmorona, con ellos como protagonistas…
A la par de ese proceso de autodestrucción , se está dando, como por magia de la vida misma, un despertar, …se deja atrás un letargo… La gente a lo largo y ancho del país comienzamos a perder el miedo y nos da cuenta de nuestro verdadero poder, de nuestra naturaleza transformadora. El pueblo se está levantando, cuando en muchos sectores incluso se comenzó a cuestionar su unidad, y su capacidad para actuar coordinadamente como un cuerpo, …no hay que echar las campanas al vuelo, porque esto apenas está comenzando, pero esto que estamos viviendo sí es, en potencia, un momento trascendental, un momento que llega en la historia, de manera muy separada del último de tal magnitud, un momento de oportunidad para conquistar las zonas arrebatadas, un lapso en el que el poder hegemónico se vuelve parte del vacío general, y donde se generan las condiciones para una transformación de fondo de nuestra sociedad.
Transformación cuyo carácter esta ahora por definirse, no sabemos aún si esto nos colocará en posición tomar las riendas de nuestra soberanía como pueblos de esta región del mundo, o sí establecerá las condiciones para una intervención militar del imperio en nuestro territorio. Ese es el doble filo de este momento histórico.

Como parte del proceso de toma de conciencia que estas situaciones generan, nos comienzan a llegar otras certezas, se comienzan a disipar dudas sobre los errores cometidos en otros procesos históricos importantes para nosotros, comenzamos al menos a acercarnos con menos timidez a estas verdades, como que no existe en este país una revolución democrática, ni una acción nacional, y mucho menos algo parecido a una revolución institucional, porque hoy podemos ver, después de mucho tiempo, quienes son los que se apoderaron de nuestra historia en un momento, los responsables de el error de diciembre, del FOBAPROA, de la masacre de Acteal, de Aguas Blancas, de pasta de Conchos, de la guardería ABC, de Tlatlaya, de Ayotzinapa. Comenzamos a reconocer las razones del secuestro de luchadores sociales y defensores de derechos humanos, a entender porque el Dr. Mireles, que contribuyó a organizar las autodefensas en la meseta purépecha frente a éstos cárteles del narco gobierno se encuentra hoy en prisión. También la detención de Mario Luna, vocero de las tribus Yaquis que están defendiendo el agua y sus territorios sagrados en Sonora,  las luchas del pueblo wixarica en Wirikuta, de todos los pueblos del Volcán contra el proyecto integral Morelos. La resistencia de Atenco frente al nuevo aeropuerto…, en estos días, comienza a volverse evidente para todos,  que cada uno de estos “megaproyectos estratégicos” así  llamados por el narco-gobierno, no son otra cosa que caprichos de la irracionalidad de unos cuantos monopolios de la industria de la muerte a la que este aparato corrupto y sanguinario sirve.

Hoy los sicarios están siendo visibilizados, junto con sus informadores, desde los más altos niveles. Hoy sabemos de quienes son realmente, EPN, Navarrete, Aguirre, Abarca, Adela Micha, López Dóriga, García Luna, Felipe Calderón, Jesús Ortega, Rosario Robles, Videgaray, Osorio Chong, el Ejército, la marina, Televisa, TV azteca, Vázquez Raña, Hank González, Slim, así como todos los consorcios que están en las licitaciones de todos los megaproyectos que las reformas estructurales consolidaron, hoy podemos comenzar a reconocer que  el plan de aterrorización paralizante, muerte y desaparición forzada que el narco gobierno implementó tiene como objetivo el despojo del territorio, en todas sus dimensiones, desde la del área geográfica hasta la del propio cuerpo.
Así como se hace visible la podredumbre del aparto represivo en toda su extensión, también comenzamos a entender que el primer territorio a defender frente a ese aparato es el del propio cuerpo, y que de esa defensa depende la realización de una defensa nacional histórica, a la altura de estas circunstancias. En ese sentido, la defensa del cuerpo de los 43 normalistas es fundamental así como la identificación de todos los desaparecidos, sin la aparición de los cuerpos, no hay descanso para nadie. Está en nuestras conciencias. Lo llevamos todos, a todas partes. Su cuerpo es el nuestro, hoy por fin lo estamos recordando. En todas partes estamos hablando de revolución, de un cambio, de un hasta aquí, de un no más esto!
Estamos reuniéndonos, trabajando en una respuesta a la altura de las exigencias de todas las víctimas de estos crímenes, para reparar el daño a los cientos de miles de huérfanos, viudas, abuelos, padres, madres, hermanas, tíos, amigos y todas las víctimas en general, de estas iniciativas de sangre perpetradas en todo el territorio; para rescatar la digna memoria y el digno nombre de todas las personas que han querido ser desaparecidas de la historia por estos personajes sin alma, personajes sin vida, personajes sin cerebro, finalmente, por estos personajes que se convirtieron en fantasmas antes de morir para robarnos la alegría e infundirnos el terror y el odio.
Hoy estamos despertando de un letargo y estamos recordando la importancia de la solidaridad entre comunidades, de la integridad del movimiento, estamos repartiendo las fuerzas, para que todas las luchas quepan, y todas lo hacen naturalmente, así pasa cuando el enemigo queda al descubierto, cuando no puede esconderse más detrás de sus múltiples disfraces, a este infame, hoy le vemos el rostro y vemos que tiene miedo, que prefiere irse, si puede, a China o a dónde sea.
Hoy otra vez estamos hablando entre nosotros de lo verdaderamente importante, nada puede distraernos de este momento histórico, aunque polemicemos sobre los métodos,  hoy no es sobre el objetivo: el Narco- Estado tiene que caer, con todos sus responsables, aunque estos no estén en este país. Hoy sabemos que la cadena de mando de este Narco-Estado llega hasta lo más alto del poder monopólico mundial, sabemos que los intereses de este gobierno son los mismos que los de las multinacionales que dominan el mercado de las armas, de los alimentos transgénicos, del mercado de personas y órganos, el farmacéutico, el del entretenimiento, del mercado financiero,  sabemos que ellos les dictan las políticas económicas, la estrategias de adiestramiento y las tácticas terroristas para el desplazamiento de poblaciones y recursos. Hoy sabemos muy bien que de ellos depende lo que suceda con este Presidente, y que tratarán de apoderarse de las conquistas que estas movilizaciones en todo el país realicen, tenemos la certeza de que estarán ahí para proponernos a otro sujeto, que ocupe la misma estructura criminal, quizá esta vez pintada de otro color, y con otros  personajes, pero esta vez no les funcionará,  gracias a la rebeldías que florecen en todo el país, que están revelando con su pura acción liberadora, toda la verdad a tantos que hasta unos meses no sabían o no entendían la magnitud de lo que estaba pasando, gracias a que la cadena de corrupción es real y tienen nombres y apellidos, gracias a que se está revelando para quién trabaja cada uno de estos funcionarios sicarios sabemos con toda certeza a quienes son a los que hay que tirar esta vez. Esta vez no puede haber fragmentaciones, porque ya no hay espacio en nuestra conciencia para cargar con más muertos, con más desaparecidos, porque cuando decimos que los desaparecidos nos faltan a todos, no es más que la verdad más vital que hayamos enunciado juntos en los últimos tiempos. Hoy somos capaces de reconocer otra vez que pertenecemos al mismo cuerpo, que lo que le hagan a uno nos lo hacen a todos, y que lo que todos hagamos será por esa unidad también, por el rescate de su dignidad, de su vitalidad y de sus potencias.
Hoy nadie nos arrancará el sueño de cambiar la historia. Y caminaremos al ritmo que haya que caminar. Y bailaremos al son que nos toquen. Y ocuparemos los espacios. Y recuperaremos lo que nos ha sido arrebatado. Recuperaremos la calma, recuperaremos el fuego …para nosotros.

Y utilizaremos a la violencia, y no ella a nosotros… y la usaremos para liberarnos de esta mafia que lo corrompió todo, y nos liberaremos de todo interés de lucro, mandaremos al basurero de la historia el egoísmo y la ambición por el dinero, y ganaremos cada batalla, porque ellos ya perdieron, ellos no tienen nada hoy.

Sus detenciones son todas arbitrarias. Sus argumentos se caen antes de ser enunciados. Sus actores y actrices son todos pésimos. El Narco-Estado no puede construir razones que validen su existencia. El Estado ha muerto aquí, y uno de los experimentos de dominación más atroz del que se tenga memoria en el mundo, está al desnudo.
A partir de los hechos en Ayotzinapa se abre una nueva etapa de la lucha, donde descubriremos juntos la cadena de mandos, esta investigación ya está en proceso, se está dando orgánicamente a través de las redes que hemos conservado, y la estamos nutriendo entre todxs.

¿Qué sigue? No lo sabemos a ciencia cierta, nos estamos preguntando cuál será la mejor estrategia para cada uno de nosotros, en dónde podríamos colaborar? De qué vamos a vivir? Y a veces cunde el miedo a estar sin salario, pero eso no importará, porque ese miedo no es comparable con el terror de que alguien nos vuelva a despedazar la vida así, como estos personajes lo han venido haciendo. Es  una gran noticia que a nadie le faltaran cosas en qué ocuparse ahora que tengamos que organizarnos con los demás para recuperar los espacios secuestrados, que tendremos mucho que hacer con la niñez que ha crecido en este cementerio clandestino, con el estruendo constante de las ametralladoras, las granadas y los gritos de dolor. Es bueno saber que todos tendremos un espacio en la reconstrucción de nuestra esperanza personal y nuestros futuros colectivos, comunitarios. En el diseño de nuestros mecanismos de participación política, y en general, en la propuesta que cada autonomía revelada tenga para delinear la nueva persona, la nueva comunidad, el nuevo pueblo, y el nuevo país…


En estos días la rebeldía no sólo nos aglutina, también nos organiza para desencadenar los acontecimientos, en estos días estamos entrando en sintonía con ellas, con las rebeldías que en todo el país se apoderan del miedo y lo utilizan esta vez a para la liberación del terror, nos estamos volviendo más fuertes. Los pueblos  se están levantando, están saliendo del enclaustramiento obligado, porque la justicia es una más de las desaparecidas de este país, justicia que fue sustituida por la más escalofriante y brutal de las violencias. 

lunes, 10 de marzo de 2014



El silencio es el ùnico aqui que dice algo realmente.
Todo lo que importa a este tiempo y a este lugar, està en sus dominios.
Nuestra esquelètica presencia es suya, y los espacios entre nuestras palabras tambièn.
Si algo aqui està sucediendo, es el silencio y lo sabemos, nos tortura afirmarlo...
El amor y el odio, la justicia y la injusticia, el canto y el grito...
Pero el silencio no es tan sòlo un canalla presumido, tambièn  sabe querernos.
Hace malabares con nosotros, sus ruiditos, volamos armonias en su delicadeza.
Delinea nuestra soberania, nuestra libertad en sus cristalinos planes,
Es la llama que incendia nuestra estupidez y  oscurece cualquier juicio de algùn Dios.
Es implacable con la Verdad, su triste impostora, nuestra ùltima cadena.


viernes, 7 de marzo de 2014

Reflexiones de viernes por la noche.

La circunstancia Es, independientemente de que pensemos en ella.
La circunstancia lo es todo. El espacio y nosotros en èl.
Nosotros es la afirmaciòn que funda la forma, la distinciòn.
Nosotros somos distintos a las circunstancia, somos ella, pero distintos.
Nuestra forma distinta crea nuestra primera necesidad. Distinguir lo que no somos.
Recreamos la forma de la circunstancia, del espacio. Lo nombramos tiempo.
Ahora somos distintos en el tiempo màs allà del espacio.
Si el espacio habitamos con todo lo que hay en èl, nosotros que somos distintos,
necesitamos nuestro propio espacio, el espacio que nos es propio,
un espacio propicio para que habite nuestra diferencia,
Habitamos nuestra creaciòn.

Ahora, somos Nosotros en el tiempo, creaciòn nuestra dentro de aquella circunstancia.
La circunstancia es el presente, es asi, la vida misma, sin detenerse en las formas.
El infinito de las posibilidades del ser, dentro del cuàl la nuestra es.
La nuestra es una posibilidad en ese infinito. Esa posibilidad que somos, es a su vez un infinito.
Nosotros somos un infinito de proyecciones de aquel infinito màs grande que nos contiene.
Nuestra posibilidad de ser habita esa circunstancia, nuestra posibilidad de ser es nuestra presencia,
Esa presencia, ese presente se sabe posible en su creaciòn, su presencia.
Su creaciòn presente crea dos necesidades, dos universos paralelos al suyo, 
El pasado y el futuro. Dos necesidades de nuestro ser que ya no solo es como aquel ser que contiene.
Nuestro ser al ser posibilidad, es posiblemente otro ser. Y ahora en el presente, quiere descubrirlo.
Nuestro ser ya no sòlo es sino que quiere ser. Porque ahora se sabe posibilidad.
La certeza de la posibilidad es ahora la posibilidad de la primera proyecciòn de lo que se quiere ser.
Esa primera proyecciòn crea lo primero que nosotros sabemos posible crear. El futuro.
El futuro es la primera necesidad de nuestro ser , para ser algo distinto de lo que es.
Una primera forma distinta a la nuestra no puede habitar el presente, en èl, sòlo nuestra presencia.
A esa nueva posibilidad, es espacio en el tiempo que creamos para proyectarnos.
Ahi estaremos si nuestra circunstancia distinta, sigue el curso de aquella que nos contiene,
Siendo lo que somos, es posible, dentro de ese infinito màs grande, que sigamos siendo en ella.
La certeza de que somos, y de que somos distintos, fue pregunta.
Fue pregunta la que fundò nuestra forma, fue pregunta nuestro origen, el infinito es pregunta.
Nuestra primer certeza es pregunta.
Esa certeza es el infinito de las proyecciones posibles de lo que seremos.
Esa certeza es en el mismo tiempo, la posibilidad de que no seremos màs.

Pero la posibilidad de no ser màs Nosotros, no implica la posibilidad de no ser màs nada.
Si fuera asi, la circunstancia se detendria, con Nosotros, una de sus partes.

Si fuera asi, con la muerte del primero todo se habria extinguido.
Pero hemos visto morir, y hemos sido participes de como su espiritu se hizo màs grande.
Hemos presenciado la muerte del otro, y hemos presenciado como esto no se termina.
El cuerpo se convierte, no se termina lo que le daba vida. Se muda. Se transforma.

Nosotros hemos construido el Pasado y el Futuro para entender nuestro Presente, para entender nuestra presencia, que aqui, segun nuestra razòn està atada a esta forma, a este cuerpo.

Nosotros hemos construido el Pasado y el Futuro sin advertir, que aqui mismo, entre nosotros existen quienes no quiseron ni Pasado ni Futuro, sòlo Presencia.

Aqui entre Nosotros estàn los que usan la Razòn para entender la vida y los que usan la vida para entender la Razòn.

Los que usan la vida, son usados por La Razòn para usar a las personas.
Los que usan la razòn, no son usados ni usan a nadie, la vida le es, como desde el inicio.

Entre Nosotros existen hoy, una forma dominante de entender la vida, la forma conocida como Modernidad, debajo de ella existen millones, unas màs cercanas a sus principios, otras radicalmente opuestas, infinitas formas de entender la vida en siete mil millones de cuerpos que la experimentan, pero la Razòn moderna cree poseer todas las ideas, y todos los cuerpos, como cree poseer la Tierra, la Verdad y el Ser. Esa forma de entender el mundo es dominante justo por su carencia, por su ausencia de razòn usa la violencia.

Pone cemento sobre la Tierra, para que no crezca nada.

Bardea la Tierra en nombre de La Propiedad Privada

Establece una Razòn Universal como La Verdad para que todos se ajusten a su mandato.

Funda una Ley sobre esa Verdad castigando con La Fuerza a quien no obedezca.

Absolutiza el saber. (Esta es La Verdad, es es La Forma, esta es la Conciencia, esta es La Vida)

Privatiza el conocimiento. (Este es el lugar donde puedes conocer: La Universidad, La Escuela)

Privatiza  la Libertad. ( Construye: Fronteras, Càrceles, Muros, Alambres con puas, Trampas)

Domina desde el miedo. (Sòlo te tienes a ti mismo) (No escuches a nadie) (Sè tu el Rey) (Nadie sabe màs que Yo)

Domina tecnologicamente. ( las herramientas que se utilizan en la vida moderna fueron socailmente desarrolladas, producto de toda una historia de ingeniosas inovaciones colectivas, a las cuales se les pone la etiqueta de algùn individuo que al generar una sintesis intelectual o pràctica se le insertò la idea de que era su invento, de su propiedad, haciendo que los recursos generados por ese trabajo fueran sacados del mercado real y puestos en los bancos para la especulaciòn y la generaciòn de riqueza ficticia. La gran producciòn para satisfacer los mercados del capital, que  es el siguiente paso de la inovaciòn realizada està a cargo de las màas despreciables formaciones industriales que ademàas de contaminar y desperdiciar recursos por cantidades impresionantes, utilizan a las personas en situaciòn màas vulnerable del mundo, los màs pobres, y entre ellos cada vez menos adultos jovenes y cada vez màs nignios, mujeres y ancianos, por ser màs baratos en el mercado de personas.

Permite la usura, la especulaciòn con el trabajo de todos para el beneficio de un solo individuo.

La razòn moderna piensa que es superior porque sòlo conoce sus razones, su forma fue fundada en el miedo a la diferencia, en la violaciòn y la humillaciòn.

Las historias que objetivamente percibieron los hechos de su posicionamiento como razòn de Estado fueron borradas y mutiladas.
Esa razòn negò al espiritu y fundo estas colonias.
Hoy las colonias no se explican el porquè de estas consecuencias lamentables.  Creen en la razòn que los fundò, pues ella los ha hecho creer que lo que son hoy se lo deben a ella y no podria ser de otra manera.

Hoy las colonias creen que el espiritu de las tradiciones negadas es un asunto paranormal, cosa de fantasmas. Su razòn no puede creer en esas cosas, conocen el mètodo para conocer y en èl no hay lugar para esas verdades.
La razòn no ha podido comprobar la existencia del espiritu, porque nunca lo ha querido, teme ser desnudada y develar su naturaleza carente de amor y sentido.

El espiritu de la humanidad està sucumbiendo ante ella y junto con èl, la oportunidad de ser felices, de gozar de la vida como alguna vez lo imaginamos.Y es que hoy, no recordamos còmo es eso sin estar bajo el efecto de algun estimulante, que pasado el momento, nos hunde de nuevo.
Nuestra felicidad es màs bien, comodidad. El tiempo en el que no sufrimos la separaciòn de los demàs con tanto dolor, benditas anestecias encontramos. Pero su efecto es devastador, aniquilador de toda potencia de largo aliento. Nos postra en la mediania de nuestras espectativas de nosotros mismos y nos flajela frente a nuestras sospechas que los otros van bien y nosotros mal.
Nos encarcela en la idea de que al final, todos estàn compitiendo, aunque digan que no, y claro, es la inercia que percibimos en nosotros mismos, en el fondo, sabemos que somos nosotros los que no hemos salido de esa dinàmica.
Y en el dia a dia nos averguenza nuestra realidad, nos estamos conformando...
Nos conformamos con no ser nosotros los humillados, los violados, los descuartizados. Con la comodidad de pensar que eso no nos pasarà a nosotros, mientras no digamos nada, mientras obedezcamos, mientras construyamos como se viene construyendo, mientras nuestras familias estèn conformes con lo que somos, mientras tengamos la justificaciòn de que si esto falla fue por su culpa.
Ahora nos preguntamos que se puede hacer para cambiar el mundo, sin cambiar nosotros.
Y construimos màquinas para que vivan ellas, para que digan ellas, para que manden ellas, nosotros queremos comodidad. Queremos cerrar los ojos y que al despertar las cosas sean diferentes, que por arte de magia el rio de sangre se detenga.

Siempre tendremos la justificaciòn, el imperio de la razòn quizà estè de nuestro lado en los ùltimos dias, quizà exista alguien a nuestro lado que construya un discurso muy bien armado acerca de comos fuimos nosotros los que nunca se vendieron, que hicimos todo lo que pudimos, y que esto era inevitable, era el sistema, ni modo.
Pero no serà suficiente, la derrota serà completa y no habrà palabra que logre callar el grito en nuestra cabeza, el grito nuestro por dejar atràs a nuestro amigos, a nuestros familiares, el grito del que estaba a nuestro lado en ese momento en el que la circunstancia nos hizo participes de esta barbarie, y fue muerto por la espalda mientras huia, el grito de los que estàbamos convencidos que eran nuestros enemigos, ese grito, ese grito estarà ahi, entre nosotros, los ùltimos, en el final, final que se acerca contra todo optimismo, a la vuelta de cada esquina, en el barrio de a lado, a unos cuantos kilòmetros a lo sumo.

Nos sentimos solos, encadenados a nuestros proyectos, a nuestra idea de nosotros mismos, siendo felices en el futuro, contando nuestras hazagnias, saliendo triunfantes de la vida. Pero en el dia a dia derrumbamos el propòsito del de a lado por arrogancia, por egoismo.
Seguiremos creyendo en El Estado, en La Universidad, en la Iglesia y en el Hombre, y en la bendita tecnologia que hace nuestra vida màs fàcil, ojalà uno sòlo de nosotros pudiera sostener que su vida es màs fàcil gracias a sus aparatos. La posibilidad de que todo esto sea irremediable està màas latente hoy, pero hoy a espaldas de esa posibilidad crece con màs agudeza su contrapartida, la vida nuestra camina siempre entre dos polos y del otro lado, hay gente que hoy cambia, sin que nadie le diga que es lo que tiene que hacer, pues siempre lo ha sabido. Hay gente que hoy sale de la inercia y se dirige hacia la otra posibilidad.

La posibilidad puede condenarnos a no volver a desear nada y ser arrastrados por la tormenta solar,
pero en el mismo tiempo, ese que es nuestra creaciòn, puede hacernos desear el fuego,
puede volvernos llamas,  lograr que incendiemos las formas que hay,
volvernos tierra, y crecernos las frutas y arboles que desaparecen,
convertirnos en hielo y hacer que se nos resbale la estupidèz de no crear futuros para los demàs.

Esa posibilidad, esa pregunta que nos fundò como Nosotros, puede afirmarse
y ser en efecto distinta en el futuro que nosotros elegimos crear,  somos distintos por la circunstancia,
y ella nos ha permitido crear nuestros escenarios, las formas de nuestras conexiones.
Las formas son distintas, no hay condenados, nosotros cambiamos como cambia la circunstancia que nos contiene, no debemos ser nada, no tenemos que ser nada, sencillamente ser y crear.
Esa es la funciòn de la circunstancia y es la nuestra tambièn, ser y crear para seguir siendo.
Ser, dejando ser, sin oponernos, sin resistirnos y sin aparentar. Si somos realmente, seremos algo distinto a lo que somos y todos seràan lo que desean ser en el fondo.






jueves, 6 de marzo de 2014

La deliciosa amenaza

            La deliciosa amenaza
             
             Y nos mantuvimos firmes y cambiamos de opiniòn,
             ahora no culpamos a nadie, todo esto es nuestra responsabilidad,
             pero eso si, comenzaremos a destruir el concreto, queremos conocer la tierra,
             sabemos que ella nos conoce desde antes, pero hasta hoy la escuchamos hablar,
             y es que el ruido del auto, de la tele, y el grito violento hacen imposible la calma,
             y es que ella habla en otra frecuencia, aunque con mucha frecuencia,
             un dia, en medio de una montagnia, en completa soledad, nos reganiò, esto nos dijo...
             sin decirnos nada...
             ....que nos equivocamos, que no somos los ùnicos aqui,
             nos amenazò con gentileza, ...si no cambian, los echo de aqui,
             nos dijo que serà el arma que construimos la que anuncie nuestra salida,
             nos dijo que la salida era inevitable, pero que podia postergarse,
             nos diò un plazo, ahora. Ahora mismo cambien, cambien frente a mi.
             no sabiamos que hacer, no sabiamos como cambiar, siempre hemos sido esto,
             pero el miedo que nos provoco su presencia nos desnudò por dentro,
             y tuvimos que admitir que si, que la vida era muy dificil y era màs fàcil no resistir,
             que todo nuestro alrededor se derrumbaba y no èramos capaces de salvarlo nosotros,
             o que lo ibamos a pensar, que tal vez magniana intentariamos algo,
             y nos gritò con violencia, nada de magniana! creen demasiado en mi benevolencia,
             si yo lo deseo, magniana hay polvo y solo eso en este lugar,
             si quieren permanencia tendràn que cambiar ahora, no los dejarè expandir su infierno,
             antes los devorarè.
             Despuès de hacernos en los calzoncitos, nos comprometimos con ella,
             no tuvimos que convencernos, ella nos transformò al ver nuestra inoperancia,
             estàbamos ya muy dagniados, todas nuestras funciones ya las realizaba una màquina,
             nos comparò con los màs dèbiles y al transformarnos, nos revelò nuestras posibilidades.
         
             Luego... un silencio abrumador.... supimos que siempre estaba, pero estaba en silencio,
             supimos que asi debiamos estar tambièn si queriamos escucharla.
             Y nos callamos.
             Desde entonces nos revela cosas cotidianamente, siempre con suavidad,  como la madre
             sabe querernos.


             Todo ha cambiado desde entonces,

             la basura ahora es riqueza, son nuestras herramientas y nuestras semillas,
             hemos sembrado frijol, chile, aguacate y cebollas,
             la madre tiene su ciclo, su luna, que nos avisa cuando es momento de hacerlo,
             esperamos con paciencia, tenemos tiempo ahora que no somos modernos,
             sabemos que ella se estàa transformando y nosotros con ella,
             ella quiere rectificar nuestra funciòn y no hay razòn que atender ahora que no sea esa,
             nos ha dejado elegir de lo que hemos hecho antes, y con su orientaciòn, elegimos lo mejor,
             elegimos la lectura y la mùsica y la compagnia,
             elegimos caminar, escribir y andar en bici,
             elegimos no tener nada sino tiempo,
             elegimos nadar, escalar, explorar, conocer a las plantas y a los animales,
             elegimos coleccionar rocas, canciones, paisajes y amores,
             elegimos escuchar lo que hay y hablar solo lo que no hay, lo necesario.
             y asi elegiendo, por fin elegimos algo, hasta morir eligiria en libertad y no tendria miedo.
           
            Cada dia nos murmura lo mismo, y no nos aburre escucharla, ....elige vivir.